La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

vi un túnel de hojas verdes

Vi un túnel de hojas verdes bajo el fuego
de tan trémula belleza
que se hacía insoportable

anduve sobre el asfalto como sobre el cristal
como un jaina
que quiere pasar sin perturbar ni a la brisa
hasta que pude ver dos figuras
que se abrazaban como una piedad

Ginsberg lloraba desconsolado el cadáver de Lorca
y decía

oh huertas de la vega
oh mares de olivos
oh desiertos de esparto
qué solos nos quedamos

lloré aquella soledad
que resonaba por toda la tierra

qué solos nos quedamos

qué sólo moriste tú padre
ni el aire quiso acompañarte
y espero
que ni el miedo te siguiera

te recuerdo asustado
te perseguían bandas de gitanos y presidentes
venía la guerra
y nos teníamos que echar al monte
como los maquis de tu pueblo

te perseguía la guerra y el hambre
y mi madre era tu madre

qué solo te quedabas con tus miedos
noches enteras
años

anidó en tus ojos la locura
y tus hijos
mirábamos como morías
derrotados
como siempre
derrotados

recuerdo a mi madre en la habitación del hospital
llorando sobre tu cadáver
qué sola me quedo
decía

qué solos
oh huertas de la vega
oh mares de olivos
oh desiertos de esparto
qué solos nos quedamos

¿quién sabe?

sus ojos
¿quién sabe?
brillaban sólo para mí

me abrazaba
mientras me decía
no te quiero

el amor
es cosa de insectos
con sus pequeños cuerpos negros
dibujando filas

mientras me decía
no te quiero
yo oía
tengo miedo
y sus pequeñas patas de insecto
me apretaban tan fuerte
que no podía respirar

las estrellas
¿quién sabe?
brillan sólo para mí
mientras intento sobrevivir
entre toneladas de mierda
soñando con que otro bicho
¿quién sabe?
me vuelva a tocar con sus patas.

en la misma habitación

otra noche
en la misma habitación
vuelvo a preguntarme
si me querrá ese tipo
que ya me dijo que no me iba a querer nunca
con esos aires de suficiencia

otra noche
en la misma habitación
las mismas preguntas
y los mismos miedos
por otro tipo sin sustancia
y con aires de suficiencia

y es que yo soy de esos que dice sabines
y vivo el amor como los locos locos locos
sin medida

que piensa
que sabe
que sólo somos insectos
jugando al amor

por eso cada noche
en esta puta habitación
vuelvo a preguntarme
si ese hombre que no me quiere
en el fondo
es otro insecto
que quiere jugar al amor

porque sin el amor
sólo somos cucarachas
sobreviviendo en la mierda