La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

otra vez llegas

otra vez llegas
cabalgando en las salamandras
como una reina de escarcha

frío silencio de los lagartos
¿vienes sólo a abrazarme?

cálido
tu aliento me toma
en un lamento de tierra

tampoco te quedarás hoy

se retiran las huestes
a un mundo de helechos

se anuncia el alba



ella

por las noches
entra sigilosa en mi habitación
se sienta en la cama
y me acaricia el pelo

me mira distraída
con ojos robados
de otras caras

me gustaría decirle que tengo miedo
o cantarle una canción triste
de esas que nos gustan a los dos

durante mucho tiempo
su cuerpo
era el de mi abuelo

un cuerpo viejo
con hambre
callado

un cuerpo que amarga
de tanta derrota

ella espera a que me duerma

a veces
incluso me abraza
en silencio

es la amante más perfecta

nada se puede comparar
a dormir en su regazo