La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

agua y viento

mi padre murió pidiendo agua
y viento

en su locura
creía que su cuerpo estaba en llamas
agonizó ardiendo en una hoguera
y suplicaba que apagáramos el fuego

durante días
le abanicamos
le soplamos
y con un trapo mojado humedecimos su piel

hasta que acabó todo
y se apagó
para siempre

yo
que creo que estoy vivo
aunque a veces dudo
incluso de mi propia existencia
también me siento en llamas
siento que me consumo
y que ni todo el agua del mudo
puede apagar ese fuego

me consumo
en mí mismo
me diluyo
en esa misma hoguera
irremediablemente
con todos los míos

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