La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

porque no supe llorarte

porque no supe llorarte
permaneces en todos los hombres
como un espectro sin brazos

porque no supe olvidarte
estás en todas las camas
con los ojos abiertos
mirándome

porque sigo apretando los puños
detrás de cada duna
vuelve a nacer el desierto

¿por qué no supimos querernos?

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