La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

tóxicas (a ana girona)

las putas están nerviosas
las ronda
el vacío

y la rabia
que no sabes de donde viene
ni tiene cara

yace inconsciente al raso
con los ojos abiertos
otra noche

las calles son anacondas
que se retuercen
entorno a ella
en un abrazo

se apagan las farolas
en sus pupilas

se apaga todo

las palizas
el silencio
el olvido

imposible predecir



es imposible predecir
cuándo se desintegra
el núcleo
de un átomo
de uranio
concreto

el miedo duerme apaciblemente
en ataúdes acolchados

procesos
cuánticos
internos

la anciana que pasa todos los días
pidiendo una moneda
con un vaso de papel en la mano
rompe una galleta con los dientes
y da de comer a las palomas

apaciblemente

cuando revolotean las aves
frente a ella
duerme el miedo

creen los científicos
que ocurre
en un instante
y no en otro
sin razón aparente

el miedo duerme
y no hay razón
profunda
para ello


inmóvil

inmóvil
inmutable
impasible
envuelto en un frágil silencio
el mundo parece estirarse
hacia el infinito

inasible
se escapa de mi abrazo
justo antes del alba

con el eco ridículo de mis pasos
intento desvelar su ser

inmóvil
inmutable
impasible
con la llegada del alba
el mundo se va cubriendo de ruidos

derrotado
vuelvo a casa