La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

llegan las palabras

llegan las palabras
empapadas en sangre
sobre gritos de rabia
cubiertas de lágrimas

cansadas de tantas guerras
y de tantas bocas

nunca inocentes
ni albas

y tú las recibes
con hojas papel
las envuelves en vendajes blancos
y las acunas en tu garganta

y te dejas ensuciar 
otra vez

cançó de suburbi de Josep Maria de Sagarra


un punto

sólo
un punto recóndito
en un pliegue
dentro de mi cabeza

todo que lo fui
lo que soy
lo que quise ser

nada




cuando llega la mañana

I

una mano 
me acaricia la cara

arriba
ha llegado el día
regocíjate en la existencia
todo es uno contigo

vive

mientras bostezo
oigo correr la cortina 
y la luz inunda la habitación

ha llegado la mañana

unos ojos me miran
extrañados
y preguntan

¿sabes por qué estamos aquí?
¿qué será de nosotros?

y yo respondo
no

el viejo rumi mira el cielo
y murmura
nunca dejes de preguntártelo
nunca dejes de hacerte preguntas
nunca

entonces llama la vida a la puerta
y salgo con ella
a dar vueltas
por el mundo
con el mundo
contra el mundo
hasta que cae la noche


II

en la penumbra del ocaso
entre las sombras
oigo una voz anciana

ven 
soy jayyam
el maestro

¿ya sabes qué hacemos aquí?

no

¿sabes que será de nosotros?

no

no sufras
mira
ya se puede ver la luna
y las estrellas
regocíjate en la existencia

vive

vamos a buscar respuestas
en los cántaros  vino

y mientras voy bostezando
hablamos de la vida
y reímos

hasta que me quedo dormido
en sus brazos

esperando que con el alba
una mano anciana
vuelva a acariciarme la cara

como carroña

como carroña
que sueña ser alma

camino por un desierto
vago y confuso
contando los granos de arena
y midiendo las distancias

vivo
(creo que vivo)
teorizando sobre las dunas
y poniendo nombre a las horas

mediodía
tarde
mañana

Y cuando viene la noche
escribo textos sagrados
donde me creo a mí mismo