La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

miro mis manos

miro mis manos
al trasluz

cada vez es más evidente
la distancia entre los átomos

dibujan su baile
en el vacío sordo

no soy
no he sido
no seré

me voy deshaciendo
en nubes de polvo

poco a poco
todo se desmorona

incluso el miedo

como en un sueño cuántico

como en un sueño cuántico

paseo por la rambla
entre interminables filas
de plátanos de sombra

y en cada árbol
veo todos los árboles

vuelvo a plantar
con diminutas manos de niño
un hueso de níspero
en un arriate del patio

y saboreo su fruto
con boca adolescente

me subo a la higuera vieja
que hay frente a la casa grande
siempre abandonada

y paseo por la mañana
sobre su ausencia

te veo pasar
eres todos hombres
la primera cita nervioso
el sexo desenfrenado
todo el dolor
el miedo
el amor enloquecido

esta sombra
contiene todos los veranos
andando en los pinares
buscando espárragos

y sentarse a la fresca
en el parral

como en un sueño cuántico

estoy en esta rambla
y en todas

en las que he estado
repitiendo pasos

en las que no he estado
las que he leído 
las que he visto en el cine
las que me han contado
las que me hubiera gustado pasear

a veces intento ver las cosas
por primera vez
sin levantar toda la vida con los párpados

como un recién nacido

y despertar
de este sueño cuántico



receta para organizar un mundial de fútbol

necesitaremos

una federación internacional de fútbol
(cuanto más corrupta mejor)

una monarquía absoluta
(un emirato wahabí del golfo pérsico estaría bien)

unos miles de obreros
(nepalíes indios y bangladesíes
serían ideales para esta receta)

muchos millones de dólares
(los petrodólares dan excelentes resultados siempre)

y por último

la indiferencia general
(se puede aderezar con alguna lagrimilla hipócrita)

preparación

1. con los petrodólares rebozaremos la federación
compraremos los obreros
y reservaremos

2. con la monarquía absoluta reduciremos
a los obreros
a la esclavitud

3. con inversiones
sobornaremos a las democracias de todo el mundo
obteniendo un vergonzoso silencio

se mezcla todo

y después  de unos años de obras
vulneraciones de los derechos humanos
vejaciones
y más de mil obreros muertos...

voilà

podemos disfrutar tranquilamente
desde el sofá de casa
del maravilloso juego de nuestra selección
sin hacernos preguntas

bon apetit