La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

caemos

caigo en el cero
en el interior de la nada más honda
y más fría

me arrastras

siento tus manos heladas
tirando de mis tobillos
hacia la ausencia

siento cómo te ahogas
el aliento de tu agonía
gimiendo junto a mi oído

te oigo gritar

agua
agua
que ardo
aire
que quemo

veo tus ojos buscando un horizonte
algo a lo que aferrarte

ya no hay puntos cardinales
ya no hay manos
ya no hay luna

ya no irás a ninguna parte
quedarás para siempre
preso en mis retinas

2 comentarios: