La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

cae la noche

el párpado de la noche
se cierne sobre el ojo del mundo
inundando sus pupilas
con un mar de escarcha

se abandonan la calles a merced del viento
mientras el tiempo vuela
irremediablemente

como motas de polvo
somos transportados a ninguna parte

en otro tiempo colmaba mis llagas
con el vino dulce que me regalaba el alba
como bálsamo de olvido
como ungüento de abandono

hoy escancio sal sobre mis úlceras
para sentirme vivo
en un éxtasis perpetuo

1 comentario: