La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

soledad

soledad
que tan tempranamente
tomaste mi cuerpo

soledad
que me enseñaste
pacientemente
los secretos de la muerte

soledad
que me acunabas en tu regazo
como una madre protectora

soledad
que me recogiste del dolor
para entregarme al vacío

soledad
que me mostrabas lo dulce
que puede ser el silencio

soledad
que contigo aprendí
a contemplar el mundo
de una manera verdadera

soledad
que como un cáncer de pena
me ibas comiendo por dentro

soledad
que emprendiste el vuelo
para no volver

No hay comentarios:

Publicar un comentario