La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

no está en mi mano

no está en mi mano
huir del destino

la sangre se desliza
suave
sobre mi mejilla

caí de nuevo

esta vez sin estrépito
sin ruido
apenas un golpe seco
contra la acera

de rodillas
en el suelo
con la mirada perdida
no sé si tiene sentido
levantarse de nuevo

no sé cuál es mi naturaleza
estar de rodillas
sangrando
estar de pie
arrastrándome por la vida
o estar cayendo
y sentir ese vértigo

no está en mi mano
huir del destino

miré

miré hacia arriba
y vi la inmensa bóveda estrellada

miré a mi alrededor
y pude ver caminando
las galaxias que se expandían
y chocaban

pequeñas personas repletas
de astros

miré en mi interior
y pude ver el enorme silencio
que precedió a todo

tuve miedo

y volvió a ser el paisaje
un bulevar de mi ciudad
poco transitado

miembro fantasma

probablemente tú ya no te acuerdes
pero una vez me dijiste
que un desamor
es como un miembro fantasma

cuando a una persona
le amputan un miembro
durante un tiempo
lo sigue sintiendo vivo

el cerebro se empeña
en que no lo ha perdido

sin piernas
sin brazos
paralizado en la cama
siento que puedo andar
hasta donde estás
y  abrazarte

busco prótesis
para reconstruirme
no sé si hay
prótesis para el desamor

y me quedo mirando el techo
de mi habitación
otra vez
sin poder moverme

oyendo aquella canción

girando hacia nuevas fronteras

me cansé de saborear las heces
que defecaba en mi boca
el toro de la abundancia
que muere plácidamente
en las aceras wall street

me cansé de vagar por el mundo
recopilando pergaminos
y bellos cadáveres momificados

busco nuevas fronteras
en estados alterados de conciencia
como un derviche giróvago
como un monje tibetano
como una vieja rezando el rosario

aloe sobre las llagas
agua fresca para mi lengua

giro sobre mí mismo
a lomos de la tierra
que gira sobre sí misma

todos los círculos son sagrados

la profecía (114)

Sólo tiene sentido la profecía
Aquello que sale de dentro
Si tus raíces se hunden
En lo más profundo de la tierra

no eliges decir
las palabras brotan de tu boca
como un manantial de fuego vivo

en otro tiempo escarbé en lo sagrado
sin entender
que nada es santo
porque todo lo es

sé que la muerte me ronda
noto su brisa de almizcle
alrededor de mi cuello
pero eso ya no me importa
lo importante es el canto
que sale de mi pecho

se acabó murmurar a los hombres
al oído
mi canto es la vida misma
subo a los montes
y alzo la voz
sobre todas las naciones

deponed vuestras guadañas
enterrad vuestras coronas
arrancad las lenguas de vuestras bocas
dejad de adorar a vuestros dioses
viejos
pequeños
impotentes
llega la vida triunfante
arrasándolo todo
para que todo permanezca

ir a los campos

voy a los campos
y de rodillas
me pongo a escarbar en el suelo
con rabia
buscando una respuesta

me paso horas sacando
piedras
raíces
silencio
angustiado
como si mi vida dependiera de ello

con las manos ensangrentadas
de arañar en la tierra 
con el cuerpo embarrado
y lleno de sudor

y al fin
exploto a llorar
desesperado

con las manos ensangrentadas
y los brazos en alto
grito al cielo
exigiendo una respuesta
que nunca llega

porque el cielo nunca responde
y me quedo dormido
sobre la hierba 

ni en el reflejo de mis ojos

ni en el reflejo de mis ojos
en el espejo
devolviéndome la realidad
como una bofetada

ni dentro de mí mismo
vísceras
caños de sangre palpitante
músculos

ni en la adelfa
cuya rotunda belleza
da sentido a mi patio

tampoco en la mano extendida
que sostiene un poco de cobre
pidiéndome ayuda

nunca en la sal que baila
suspendida en las olas
que me salvaron cuando era un chaval

ni siquiera en el  ciprés
que anuncia el descanso 
del cementerio
al peregrino

en ningún sitio

apenas en las caricias
y los abrazos
intuyo tu presencia

desistí de buscarte
en el silencio granítico de las iglesias
cuando todavía era un niño

tal vez oiga como me susurras
tu nombre
en sueños
pero lleno de rabia
me tapo los oídos 

voces lejanas

me oigo gemir de dolor
en voces lejanas

siento como el látigo
me destroza
en otras pieles
dulces y suaves

siento como la soga
rodea mi cuello
en otros cuerpos

muero de hambre
en caminos
que no conozco
ni conoceré

huyo de mi hogar
otra vez
muerto de miedo
en otros corazones

¿es éste mi destino?

alzo mi voz
de nuevo
como lo hice siempre
desde el principio de los tiempos
y pronuncio las mismas palabras
en todas las lenguas


rompo la vara del miedo
con la fuerza de todos mis hermanos
que sufren


ésta es mi voluntad

como el primer hombre

como el primer hombre
que dejó el bosque
para adentrarse en la pradera

cuando dios no había nacido
cuando ni los árboles
ni las bestias
tenían alma

cuando el sol era una luz
entre las ramas
cuando la luna
todavía no era el calendario
de la tierra
cuando todo estaba por explicar
cuando ni siquiera existían
las preguntas

como el primer hombre
de pie
asombrado
ante el horizonte
ante la inmensidad del cielo
y de la tierra

como el primer hombre
empujado a un mundo nuevo
asustado
tembloroso
perdido

como el primer hombre
me yergo temeroso 
y me pongo en camino

el alba

el alba

devuelve el nombre a las cosas
mientras se despereza el silencio
que acuna a la luna

el día

despunta tras las montañas
deslizándose a ras de suelo
acariciando los campos

la noche

ahora mestiza
va perdiendo la memoria
y se olvida
de sí misma

el alma

se me quiere salir del pecho
y fundirse con todo

mil veces

oía en la lejanía un rumor
que se fue haciendo rugido

el resplandor
es ahora rayo
y mi carne
metal

las nubes secuestran al día
y la lluvia se precipita sobre mí
sin piedad

el agua
terrible
lo inunda y lo ahoga todo
a su paso

solo cae el que camina
y yo decidí hacer este viaje

tengo suficientes años
para saber que tras la tormenta
se sacuden las alas
los pájaros en las ramas

si sobrevivo a la lluvia
podré disfrutar de la calma
de nuevo

aunque caiga mil veces
me levantaré del suelo 

como la azucena

como la azucena
que se abre buscando la luz

como el salmón
que recorre el río
a contracorriente

así camino
sobre arenas movedizas

el sol me quema la piel
y me seca la boca

soy la amapola
en los mares de trigo
en el mes de la siega

un pez
rodeado por la red
del tiempo

todo lo puede

el silencio
hecho un ovillo
descansa en el regazo
que dibuja su mano

todo lo puede

pende mi cuerpo
de una soga
y de mis pies
chorrean ríos
de sangre

todo lo ve

se pone el sol
entre mis piernas

todo lo oye

el silencio se despereza
extiende las alas
y toma mi cuerpo


bajo los dos pies de dios

bajo los dos pies de dios
me encuentro
aprisionado
como la serpiente maldita

siento como crujen mis costillas
mientras me ahogo

no pediré clemencia
porque el clemente no quiere
oír la voz del condenado

no lloraré salvo sangre
no gemiré
no me moveré apenas

el peso de los tiempos
me aplasta
la fuerza de la muerte
me aplasta

no hay llanto que alivie
mi negro destino

el que es
está sobre mí
y ha decidido

uno tras otro

uno tras otro
vamos cayendo
por un escarpado acantilado

lo observo
desde lo alto del faro

¿luchar?
¿sofocar el alba?

que siga el río su curso
que siga el mármol helado
que siga el labriego la siega

septiembre nunca acaba
a la vendimia le sucede la vendimia

un lamento desgarrado
cruza toda la tierra
y la envuelve en tinieblas

alguien maldice 
con las brazos alzados

a pesar de todo (sobredosis)

en el suelo
entre espasmos
derrotado
me debato entre la vida y la muerte

a pesar de todo
lucho

aunque hace mucho tiempo
que todo perdió su sentido
y sepa que nada se lo devolverá

lucho

retorciéndome
agarrotado
como un ser deforme y ridículo

lucho

me agarro a la vida
desesperadamente
como el ternero
que sigue intentando huir
mientras es devorado por los lobos

a pesar de todo
lucho 

como una roca

como una roca
sólida y dura
como un río
caudaloso y torrencial
como un viento
que lo arrasa todo

así es la vida
que se me desboca
por las venas
que me mantiene firme
a la tierra
que me envuelve
de  belleza

es el fuego
que me quema
y me consume
sin descanso

así es la vida
como una roca

desprovisto de melodía

mi cuerpo desprovisto de melodía
reducido a un ritmo seco y monótono
como el latir de un corazón

mi pensamiento disuelto
en la brisa plácida de la mañana
cansado de pelear

mi esencia tocando
con la punta de sus dedos
la transcendencia pura

y luego
todo acaba
para siempre

por un momento
todo
ha tenido sentido

sabe el gorrión

sabe el gorrión
lo que es pasar desapercibido
y parece cómodo
en su papel
de no ser

como la salamandra
en la roca
intento no hacer
movimientos bruscos
y observo
con ojos enormes
y asustados
a mi alrededor

cualquier mirada
ajena
puede resucitarme
de mi letargo

nada hay más doloroso
que unas pupilas
que se te clavan
salvajes
en el alma

y te dicen
eres  
obligándote
a ser

se pone el sol

se arrastran las horas
gimiendo
hacia el ocaso

yo decidí estar donde estoy
pero eso no lo hace más llevadero

se estrella el sol
contra mis vértebras

crujen
crepitan
se consumen

granizan los minutos
los segundos
los años
sobre mí

puedo sentir el tiempo
agotarse
agotarme

scotch on the rocks

entra arrastrando su cruz lentamente
llega a la barra a duras penas
se sienta en un taburete
y tira la madera con gran estrépito

un whisky
pide
con hielo
precisa

ensangrentado
se limpia con unas servilletas
de papel
que va tirando al suelo

deja la corona de espinas
sobre el tablero
y parece relajarse

vaya mierda de vida
murmura

mientras tanto
el camarero
pasa un trapo
sobre la barra

dicen
que fue un suicidio

ojalá


ojalá bajes con estruendo las montañas
como un alud de nieve
que inunda el valle

ojalá recorras todo el pueblo de madrugada
gritando mi nombre
buscando mi casa

ojalá derrumbes la cerca que rodea mi jardín
y pises la hierba fresca
por la mañana

ojalá tires abajo la puerta de mi morada
arrancando las bisagras
de un solo golpe

ojalá recorras la distancia de mi pasillo
dando pasos firmes y fuertes
que retumben hasta el cielo

y cuando me encuentres asustado
me hagas crujir las costillas
en un abrazo infinito
como el que da la primavera a los campos
en el mes de marzo

ojalá hagas todo eso
porque estoy aquí sentado
témpano de hielo
esperando

las hormigas

otra vez trajinan las hormigas
en fila
con sus pasos mecánicos
en el campo

un verano es una vida
un trozo de pan
es un tesoro

y el único objetivo
es que el año que viene
siga habiendo hormigas
en los campos

la vida sigue su ciclo
sin descanso

así de trágica
es la existencia

mirando su diminuto caminar
me siento insecto
soy un pequeño eslabón
en una fila infinita
de seres negros